Sobre mí


Antes de la existencia de los buscadores de internet y de las miles de páginas de autoayuda y “coachs” de todo tipo que hoy en día inundan la red, llegó a mis oídos una frase atribuida a Charles Chaplin cuya literalidad no recuerdo pero que decía algo así:

“En la vida sólo somos aprendices, es tan corta que no da para más”.

Dicha sentencia me la apropié, y decidí ser desde entonces, aprendiz. Siempre aprendiendo e interesado en todo lo que implique el cuidado de la salud mental, promoción de la salud y mejora y cambio para el individuo y para el grupo:

Me licencié en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y más tarde completé mi formación en Psicopatología y Salud por la UNED y en Psicoterapia por la Sociedad Española de Medicina Psicosomática y Psicoterapia (Sempyp). 

Estoy habilitado como Psicólogo General Sanitario y como docente de Formación Profesional para el Empleo.

Mi formación la he completado y continúo completando, con la guía de prestigiosos profesores, desde campos que tienen sus raíces en lo comportamental cognitivo (orientación cognitivo-conductual), pasando por la psicoterapia breve integradora, al descubrimiento de una de las herramientas más potentes desarrolladas por el ser humano: la meditación, en su versión occidentalizada como mindfulness (específicamente: meditación autógena o Autogenics).     

A lo largo de mi carrera he transitado por diferentes oficios y profesiones: hasta el año 2014 colaboré con el Hospital Niño Jesús en la Unidad de Psiquiatría del Hospital de Día de Adolescentes con Trastornos Alimentarios, y actualmente colaboro con la Fundación Escuela de la Edificación en la preparación de opositores que quieran adquirir unos hábitos de trabajo eficaces y mejorar su rendimiento, gestionar las emociones o manejar el estrés.

Estas y otras experiencias me han permitido más allá de lo manualizado en los libros, conocer de primera mano lo que ahora tanto se enfatiza:

 

la salud mental es una variable dependiente de

factores biológicos, psicológicos y sociales.

 

No olvidemos ni desdeñemos ninguna de las tres.

Ahora si quieres, podemos empezar por que dejes de fumar, manejar la ansiedad que te genera ser evaluado, aplicar el principio de aceptación pasiva ante lo inevitable o trabajar aquel aspecto que pretendas mejorar y cambiar.

 
Tú decides.





David García Ledesma

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